En el cadalso las cosas son simples

Quienes hayan asistido personalmente a una sabatina conocen el estado de agitación que se apodera del auditorio cuando se anuncian los segmentos finales del programa, aquellos que suelen ir acompañados de piezas propagandísticas de estreno producidas por la Secom para que el Presidente de la República destroce a sus oponentes y se burle de ellos: La mentira de la semana, La doble moral de la semana y La libertad de expresión ya es de todos, que Rafael Correa presenta orgullosamente como “el segmento más esperado por todos” e incluye secciones como La canallada de la semana, La caretucada de la semana, La cantinflada de la semana y cualquier otra del mismo tenor que el aparato de propaganda haya preparado para la ocasión.

A esas alturas de la sabatina, transcurridas ya dos horas largas de monólogo presidencial con tema libre, la homogénea masa de personas situada atrás de las autoridades, casi siempre llegada en convoy de buses, se aburre ostensiblemente. Por más énfasis didáctico que trate de imprimir el Presidente a sus explicaciones sobre la visita del primer ejecutivo de la CAF o la instalación del congreso latinoamericano de administradores públicos afiliados a la CLAD (temas apasionantes donde los hay, en los que se explayó este sábado cerca del final), no hay nada que hacer: la gente se aburre, se levanta a estirar las piernas, cuchichea con el vecino, atiende a los guaguas… Y sólo se vuelve a conectar con lo que ocurre sobre la tarima, entre revuelo de sillas y risas de satisfacción, cuando se anuncian los segmentos de la insidia.

Comparados con el resto de la sabatina, los segmentos finales son simples, son fáciles de entender porque no requieren información previa, son provechosos porque enseñan con claridad quiénes son los buenos y quiénes son los malos y, como todo espectáculo de escarnio público, desde el cadalso hasta nuestros días, procuran a las masas militantes una vía para canalizar su agresividad y una fuente de diversión y esparcimiento. Así funcionaba con el cepo, así funciona con las sabatinas. Entonces como ahora, carecen de importancia las razones por las que una persona corriente es públicamente exhibida para su vergüenza; lo importante es que está ahí; lo importante es que todo sea simple y no hay más diáfana simpleza que la del cepo.

Este sábado, luego de que los efectos de sonido, los monitos en la pantalla y las voces insidiosas de los locutores hubieron captado la atención de la audiencia, el periodista de Ecuavisa Alfredo Pinoargote fue llevado al cepo por decir que la reelección indefinida era propia de gobiernos autoritarios y totalitarios: se le replicó que Felipe González y François Miterrand gobernaron por 14 años España y Francia, respectivamente, y se le concedió La canallada de la semana.

María Paula Romo fue llevada al cepo por exigir la realización de una consulta popular sobre el tema de la reelección, consulta que para todos los efectos se denomina “la consulta del banquero”: se mostró cómo en el pasado ella se había opuesto a la realización de otra consulta, la que Correa organizó para “meter la mano en la justicia”, en sus propias palabras, y se le concedió La doble moral de la semana.

Para terminar, Gonzalo Rosero de radio Democracia fue llevado al cepo simplemente porque dio papaya. En alguno de sus programas él había señalado como una curiosidad el hecho de que hacía tiempo no lo mencionaban en las sabatinas. Eso fue todo. “Ja ja”, dijo la voz insidiosa (en serio, dijo “ja ja”). “¡Cuánta vanidad!”, añadió Rafael Correa. ¿Estabas extrañando que te tomemos en cuenta? ¡Toma, para que aprendas! Para Rosero fue La cantinflada de la semana y el Presidente fingió atorarse de la risa, cosa que le sale bastante mal.

La rotunda simpleza del cepo no demanda explicaciones. La comparsa farsesca que montan los ejecutores, con el Presidente a la cabeza, hace que cualquier argumento medianamente articulado, cualquier objeción fundada en una idea discernible, quede fuera de lugar. Aquí no se piensa, pensar es propio de sufridores.

Con sólo pensar un poquito, cualquiera diría que Felipe González y François Miterrand, por haber gobernado en países de régimen parlamentario, no son los mejores ejemplos que se le puedan oponer a los argumentos de Pinoargote, y concedería que el periodista de Ecuavisa tiene al menos un punto debatible. Con sólo pensar un poquito, cualquiera diría que haberse opuesto a una consulta antes y pedir una consulta ahora no es un caso de doble moral, pues no todas las consultas son iguales (de lo contrario, quien se oponga a una consulta deberá oponerse a todas las que se propongan en el futuro); es más: cualquiera que escuche lo que dice hoy María Paula Romo y lo compare con lo que dijo en 2011, descubrirá que su conducta es de gran coherencia, pues en ambos casos no ha hecho sino pedir que se limiten los poderes de la Presidencia. Esto se ve claramente con solo pensar un poquito.

El éxito de los segmentos finales de las sabatinas depende, precisamente, de que la gente no piense ni ese poquito. Para asegurarse de que así sea, ahí está el Presidente de la República haciendo grandes aspavientos, reforzando los mensajes de las voces insidiosas, poniéndolos más simples todavía, invitando a la gente a no pensar. Ya puede el Presidente fundar todas las escuelas del milenio que a bien tenga y hablar todas las maravillas que quiera sobre la revolución educativa que prepara. El hecho cierto es que él, todos los sábados y con la fuerza que confieren las conductas ritualizadas, se encarga personalmente de mantener a las masas en la ignorancia. Para que funcione el cepo.

Rafael Correa es el caso de deshonestidad intelectual más apabullante que registre la historia ecuatoriana reciente.

Anuncios

6 comentarios en “En el cadalso las cosas son simples

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s