Homogenizados pero bien pagados

“El pensamiento único ya nació en Ecuador”. Orlando Pérez, director del diario correísta El Telégrafo, presenció el parto y levantó acta de nacimiento en un editorial titulado de esa manera que se publicó el lunes de esta semana. ¿Dónde se encuentra según él dicho pensamiento único? Pues en la unión de “liberales de izquierda y de derecha”, comoquiera se interprete tal clasificación en estos tiempos en que Alexis Mera proclama ser de izquierda a un ritmo de siete veces por minuto. Se trata en realidad de un curioso hallazgo que debería atraer la atención de las escuelas de ciencias políticas alrededor del mundo.

La relación entre El Telégrafo y el pensamiento único tiene su historia, desde los tiempos en que una veintena de editorialistas de ese diario que creían en el pensamiento diverso renunciaron o fueron renunciados en masa (aunque algunos de ellos volvieran tiempo más tarde). En noviembre de 2010, cuando la convención correísta en Montecristi debatió sobre la alternativa de constituirse como partido o como movimiento, El Telégrafo acompañó ese proceso y celebró la decisión de optar por lo segundo: era lo más coherente con el Manifiesto Ideológico de Alianza PAIS, donde se define a la organización política en el gobierno como un movimiento “que se enriquece con los aportes de las distintas corrientes de pensamiento presentes en las luchas históricas del pueblo ecuatoriano”, incluidas entre otras el feminismo y el ecologismo. Es lo que Galo Mora definió con bello estilo como “el movimiento de movimientos que caracteriza nuestro accionar”. A través de conceptuosos artículos y editoriales, El Telégrafo se extremó en explicaciones didácticas y sociológicas sobre las ventajas de esta forma de organización.

Esa discusión estaba zanjada. Por eso, cuando el 30 de abril de 2014 Orlando Pérez entrevistó al canciller Ricardo Patiño a propósito de una nueva convención nacional del movimiento, los lectores más inadvertidos de El Telégrafo debieron sorprenderse ante esta pregunta: “¿Es hora ya de fortalecer la dinámica del movimiento, transformándose en partido o debe mantener la condición de movimiento de movimientos?”. La formulación de la pregunta encierra una implícita predilección por la forma partido, que permitiría según Orlando Pérez en esas fechas “fortalecer la dinámica” de PAIS. Sin embargo, Patiño desestimó esa visión enérgicamente. Dijo que quienes desempolvan ese debateañoran el partido único de cuadros, que no creo que corresponda a nuestra realidad y a nuestra situación histórica”.

La historia terminaría por dar la razón al olfato político de Orlando Pérez. El primero de mayo Alianza PAIS decidió privilegiar la formación de lo que su secretaria ejecutiva, Doris Soliz, llamó “un solo gran movimiento” que deje por fuera “la lógica de grupos”. Lo que llama la atención en esto que parece ser un debate interno del correísmo es, precisamente, la ausencia de debate interno: no es que Patiño propone una cosa, Soliz propone lo contrario y a partir de ahí se entabla un proceso de discusión y de definiciones. No, nada de eso. En PAIS tiene la razón la voz más autorizada. Y punto. En este caso la voz más autorizada resulta ser la de Doris Soliz, de donde se desprende que Ricardo Patiño quedó, simplemente, fuera de base. Tendrá que arreglárselas.

Lo confirmó el propio Presidente de la República el último día del pasado mes de noviembre, con motivo de las elecciones de nuevas directivas provinciales en Alianza PAIS. Ahí habló de la necesidad de tener una organización más homogénea. Estas nuevas instrucciones, que debieran obligar a los militantes de PAIS a reescribir su Manifiesto Ideológico, quedaron consignadas por El Telégrafo en apenas un renglón que apareció en el décimo párrafo de una noticia de doce párrafos. El movimiento de movimientos, que se hizo con pirotecnia de editoriales y aspaviento de titulares, se deshizo con la silenciosa discreción de las penúltimas líneas. Nada que El Telégrafo considere necesario debatir.

Mientras tanto, la “organización homogénea” avanza. El último gran paso en esa dirección del que tenemos una confirmación oficial es la exclusión de toda huella de lo que el mando central considera “feminismo radical” e “ideología de género”. Así lo decidió Mónica Hernández, quien por disposición presidencial es la nueva directora de la Estrategia Nacional de Planificación Familiar y Prevención de Embarazos Adolescentes (ENIPLA). Todo aquel que crea, por ejemplo, que cada persona es libre para autodeterminar su sexualidad está (según un documento parido por la funcionaria) más descolocado que Ricardo Patiño en los terrenos de Doris Soliz. La autodeterminación de la propia sexualidad, dice Hernández, “no se enmarca con la política planteada por el Señor Presidente de la República”. Así que nada de autodeterminación: la sexualidad de cada quien la determina el Estado y sanseacabó.

Claro que en Alianza PAIS hay numerosos militantes que piensan lo contrario: Rosana Alvarado, Virgilio Hernández, Paola Pabón y muchísimos, muchísimos más así lo han expresado. Pero ocurre que ninguno de ellos es la voz autorizada en la materia. La voz autorizada, por decisión de Rafael Correa, es Mónica Hernández, y los demás deberán mantener la boca cerrada si quieren conservar el salario y la posición de que ahora gozan, cosa que están haciendo sin ruborizarse siquiera. Después de todo, Alianza PAIS es un movimiento homogéneo. Y paga bien.

En esas estamos cuando Orlando Pérez lanza al público su descubrimiento de descubrimientos: el pensamiento único ya existe en el Ecuador y lo detentan… ¿quiénes? ¡Las minorías políticas! Las minorías unidas en torno a un objetivo común que consideran de interés nacional. No el movimiento que controla las cuatro quintas partes del Poder Legislativo, por no hablar de los jueces y de los organismos de control, no. No la organización política que está silenciando y metiendo en vereda a su propia disidencia interna, nada que ver. La que pasó de movimiento de movimientos a organización homogénea. No. ¡Las minorías políticas! ¿No son lindos? Orlando Pérez debería explicarlo en las facultades de ciencias políticas y avisar con tiempo para guardar un puesto. ¿No es para soplarse de la risa?

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Un comentario en “Homogenizados pero bien pagados

  1. JAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJJAJJAJJAJAJAJAJAJA ¡!!!!!!!! O buuuuubuuuuubuuuuuuu ¿?????

    Saludos,

    Dr. Heinz Moeller Freile
    Presidente
    Moeller, Gómez-Lince & Cía. Ltda.
    Telf. (593-4)2451030 ext. 151
    Guayaquil, Ecuador

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