Radiografía de un zapato

…No le preguntemos nada de esto, porque él ha de responder: ‘Mi derecho está en la punta de mi puñal; mi derecho está en las puntas de mis uñas, largas como veis, sucias y retorcidas; mi derecho está en la punta de mi nariz, con la cual husmeo y descubro lo que cuadra con mi apetito; mi derecho está en mi negadez; mi derecho está en mi ignorancia; mi derecho está en mi proclividad; mi derecho está en mi impudicia; mi derecho está en este zurrón de vicios y perversidades que escondo en mi negro pecho’.

Juan Montalvo, Las Catilinarias

Suyos son los jueces. Suyo es el Consejo que vigila y sanciona a los jueces. Suya es la secretaría presidencial que instruye por escrito a los jueces. Suyos son los órganos administrativos, los tribunales de interpretación, las cortes de última instancia. Con todo eso a su favor ellos no pueden perder, no van a perder, no pierden nunca. Fue para no perder que se inventaron este sistema. Y, con el fin de justificarlo, hasta resignificaron las palabras. Si durante décadas la idea de “meter la mano en la justicia” fue ominosa y degradante, con ellos se convirtió en expresión de lo necesario y lo deseable. Si el concepto de independencia de las funciones del Estado implicaba la no intromisión de unas en otras, con ellos alude al trabajo coordinado de todas ellas en pro de un mismo objetivo político. Y ese objetivo político está claro: ganar siempre. Cualquier juez con dos dedos de frente ya entendió el mensaje: fallar en contra de ellos es arriesgar el cargo. ¿Perder? ¿Ellos? ¿Cómo habrían de perder?

En estas circunstancias la justicia es un mecanismo de intimidación como cualquier otro. Como mandarte flores y decirte que tienes una familia muy pero muy linda. O romper el vidrio de tu carro y dejarte en el asiento del conductor un paquete de fotografías en las que reconoces tus lugares cotidianos, la oficina de tu esposa, la escuela de tus hijos. O pintar un grafiti infamante en la pared de tu casa. O llamar a tu casero y contarle lo perverso que es el inquilino del tercero. O exhibir tu foto en un acto público y por televisión para que una multitud de fanáticos azuzados contra ti aprendan a reconocerte por si alguna vez te encuentran en la calle. Cosas así y otras aún más retorcidas han ocurrido ya en el Ecuador del correísmo, ocurren todo el tiempo, las conocemos al dedillo, nos hemos acostumbrado a ellas. Son los procedimientos habituales de la intimidación fascista. O mafiosa. En las películas de Coppola tienen un nombre: ofertas que uno no puede rechazar. Los políticos de oposición están expuestos a ellas; los periodistas están expuestos a ellas; los líderes sociales, los disidentes, hasta los caricaturistas están expuestos a ellas. Y entre ellas: el aparato de justicia. Por cierto: esta última palabra, a estas alturas, se ha resignificado por sí sola.

Debo reconocer que he corrido con suerte: nadie me ha mandado flores ni sobres con fotografías, no he recibido amenazas tan explícitas. Nomás han llamado a mi casero y han exhibido mi carota en las sabatinas mientras una multitud enardecida reclamaba mi decapitación. Poca cosa. Pero esa suerte se acabó: esta semana he sido citado por el aparato de justicia, prueba máxima de la intimidación en el Ecuador correísta, y eso sólo puede significar una cosa: ya perdí.

El secretario de Comunicación Fernando Alvarado, hombre de pocas luces y no precisamente muy intensas, entiende (si tal verbo se le aplica) que las opiniones que he expresado en este blog sobre su actividad pública (y sus competencias para ejercerla) constituyen calumnia y desprestigio continuo y sistemático. Y quiere llevarme a juicio por ello, lo cual no deja de tener gracia: que Fernando Alvarado te acuse de atentar contra su prestigio es como que Sasha Grey te acuse de atentar contra su virginidad. Si existiera una calumnia clara y demostrable de mi parte, él me enjuiciaría directamente. Como no la hay, recurre al ardid de la confesión judicial, “diligencia preparatoria” en la jerga de los abogados, que consiste básicamente en un interrogatorio sobre la base de un cuestionario redactado por el propio denunciante. Lo que Fernando Alvarado persigue con su denuncia es intimidarme. Lo que busca con su intimidación es que me calle, que pare de criticarlo. Pierde el tiempo.

Ahora bien: las palabras “cuestionario redactado por Fernando Alvarado” se dicen fácilmente, pero cuando uno conoce las condiciones intelectuales –que son, aunque invisibles, públicas– del redactor de las preguntas, su precario manejo del lenguaje, la hostilidad indeclinable que profesa contra la lógica formal y la gramática, no toca sino rogar para que el trámite nos agarre confesados. En serio. Si no me creen revisen la tesis de doctorado del caballero, fárrago deplorable plagado de pasajes herméticos e incomprensibles de lo puro mal concebidos y peor escritos, compendio de todos los tipos conocidos (y algunos no clasificados por la ciencia) de errores y horrores ortográficos, sintácticos, semánticos, lógicos y mecanográficos, atribuibles por igual a su hermano Vinicio, a su padre y a su madre, coperpetradores del engendro. Fernando Alvarado escribe a martillazos porque piensa a martillazos. Al fin y al cabo, él es solamente el secretario de Comunicación del correísmo: no se necesita leer y escribir para eso. Si las preguntas que tiene preparadas fueron redactadas con el mismo estilo con que pergeñó su tesis, lo más seguro es que tendrán dos, tres o hasta cuatro significados posibles. O ninguno. Me encomiendo a las competencias lingüísticas de mis jueces.

Fernando Alvarado quiere defender su prestigio. Da risa. Él. No hablemos de los negocios, de la manera como la Secom administra los contratos en materia de producción publicitaria y servicios de comunicación. No. Él es un hombre honestísimo. Ya nos contará. Centrémonos en los seis años que lleva al frente de un aparato de propaganda que miente, difama, calumnia y siembra el odio entre los ecuatorianos. Fernando Alvarado ha perfeccionado todas las técnicas de la manipulación y la intriga que ensayaron los noticieros de los hermanos Isaías en los tiempos de la gran crisis bancaria. Pero lo que ellos practicaban eventualmente, cada vez que sentían necesidad de defender sus intereses, él aplica 24 horas al día y siete días a la semana. Desde hace seis años. Él dirige el aparato que ha convertido la insidia, la hipocresía, el embuste, el cinismo y la impudicia en las materias fundamentales de las que está hecho el debate político que se plantea desde el Estado; el aparato que maneja un ejército de tuiteros anónimos para incordiar a la gente con mentiras y amenazas; el que persigue a gente honesta; el que, falseando los hechos, acusa de borrachos violentos y desenfrenados a los ciudadanos inconformes que se manifiestan en paz; el que cambia biografías a su antojo; el que incrimina a cualquiera de cualquier cosa sin pruebas; el que comete la miseria moral de embarrar a Martha Roldós con la muerte de su padre; el mismo aparato que acusó a Diego Cornejo de ser un extremista de derecha y un amigo de torturadores, ¡a Diego Cornejo, el periodista que se jugó contra la represión de Febres Cordero, que denunció a Dahik, que defendió públicamente los derechos humanos, que abrazó como ningún otro la causa de los hermanos Restrepo! El responsable de todos estos atropellos no puede ser sino un canalla. Un bajo, ruin y despreciable canalla. Y este bloguero no le reconoce ninguna autoridad moral para enjuiciarlo.

Empecé a ejercer el periodismo en 1984. Nunca puse un pie en las facultades de comunicación porque me parecía, y sigo opinando lo mismo, que este es un oficio que se aprende en los talleres, es decir, en las redacciones. Y yo aprendí con los mejores: con mi padre, Eugenio Aguilar, a quien toda una generación de periodistas ecuatorianos, desde el Pájaro Febres Cordero hasta Diego Oquendo, considera su maestro; con el mismo Pájaro, que fue mi primer mentor en la sección cultural de diario Hoy; con Gerardo González, un español que ejercía de delegado de la agencia EFE en Quito y me transmitió su vocación por el oficio entendido como aventura; con José Hernández, que se convirtió en mi amigo cotidiano y con quien aspiro a trabajar de nuevo porque es el mejor editor que conocí en mi vida. En estos 31 años he hecho todo lo que se puede hacer en una redacción, salvo el café de los editores.

Hay muchas maneras de ascender en este oficio (pregúntenle a Carlos Ochoa, que saltó de reportero de cuarta a director de noticiero de la noche a la mañana) pero sólo una vale la pena: tomándose el tiempo. Así hice yo, sometiéndome con paciencia a las reglas de esa “precisa estructura feudal” que, según Kapuscinski, es el periodismo. Los lectores son justos y generosos: reconocen de inmediato la calidad de un trabajo y empiezan, con la misma rapidez, a asociarlo con un nombre. Y poco a poco aprenden a confiar en ese nombre, a respetarlo. 31 años después de mi primer artículo en la sección cultural de diario Hoy, puedo decir humildemente que he llegado a ese nivel: tengo mis lectores, personas que confían en mí y creen en lo que escribo, gente que me respeta y a la cual respeto. Es una relación bastante fuerte porque se ha cimentado en el tiempo, que es el mejor de los ingredientes. Después de todo, tras 31 años de ejercer este oficio en el que sólo se enriquecen los sapos y los mercenarios, mis lectores son todo lo que tengo. No me quejo: es bastante. Tanto, que resulta muy difícil intimidarme. Por supuesto que Fernando Alvarado en su ínfima, despreciable pequeñez, no tiene la menor idea de lo que estoy hablando. Él es doctor en Comunicación Social porque hizo una tesis que es una basura. Y luego se dedicó a la publicidad, actividad que no tiene mayor relación con el periodismo que la pesca de larvas. Por eso se atreve a demandarme sin medir con quién se está metiendo: no conmigo, con mis lectores. No sabe nada. No entiende nada.

31 años y es la primera vez que escribo un artículo en primera persona, cosa que detesto hacer por elección personal y por simple rigor periodístico. Lo he visto muchas veces: la primera persona, cuando uno empieza a acostumbrarse a ella, tiende a anular la distancia entre el periodista y los hechos o, peor aún, termina convirtiendo al periodista en la medida de todos los hechos. Me disculpo por hablar de mí. Ahora mismo yo debiera estar escribiendo sobre la jornada de protestas del 25 de junio, sobre la que hay tanto que decir, pero he aquí que me siento obligado a sacarme a este señor de encima para que entienda de una vez cuál es el puesto que le corresponde. Es una molestia. Fernando Alvarado intentará confundirme con sus preguntas, probablemente me llevará a juicio y me ganará porque no puede perder, ellos no pierden nunca. Él puede hacer lo que le plazca. Hasta puede mandarme flores. Tiene el poder. Pero el mayor daño que está en capacidad de causarme es este: haberme obligado a escribir en primera persona. Mierda. Espero que no vuelva a ocurrir.

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53 comentarios en “Radiografía de un zapato

  1. Felicitaciones Sr. Aguilar llegue a este blog por medio de una editorial el Diario El Comercio, admiro la frontalidad y exactitud suya al escribir, como ecuatoriano siento mucho el ver a mi patria caer y recaer en la ineptitud y prepotencia de es larga lista de governantes caudillos,, por favor siga adelante y cuente con el apoyo de cada uno de nosostros sus seguidores que una voz como la suya nunca sera silenciada.

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  2. Tienen las cortes, al redil de asambleístas, el aparato mediático heredado de los señores Isaías ( que era para pagarle a los perjudicados….), todo el inmenso aparato estatal, y a pesar de todo el oprobioso poder que han acumulado; el gigantesco ídolo de pies de barro tambalea por los golpes que le propinan, las verdades que encierran, las palabras salidas de su pluma.
    Mi solidaridad y la de todos sus seguidores con Ud.

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  3. Roberto, soy un lector de sus acertados comentarios sobre lo que sucede en nuestro país, especialmente en lo que se refiere al actual gobierno. Me solidarizo con usted frente a la amenaza de iniciar un proceso en su contra. Estoy convencido que se acerca el final del correísmo para bien de todos los ecuatorianos. Estamos cansados, torturados todos los días con cadenas, insultos, toda clase de ofensas que hartó al pueblo.

    Hugo Cobos C

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  4. Sr. Aguilar, mi respeto y mi solidaridad, he leído su artículo y me siento honrado de haberlo hecho. Me parece elegante, contundente y valiente. Un ejemplo a seguir por las generaciones que nos siguen.
    No pueden silenciar las ideas, las críticas con fundamento y el hastío de un pueblo que va saliendo poco a poco del aletargamiento.
    Saludos sinceros Sr. Aguilar.

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  5. Roberto adelante! Tu oficio habla por sí mismo. Es realmente indignante que la incapacidad, el egoismo y todo lo que proviene de la oscuridad quiera contaminar a quienes aportan luz en estos tiempos para el país. Quienes te leemos, estamos y estaremos contigo. Fuerza!

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  6. Su artículo, “Radiografía de un zapato”, me remite a Pablo Palacio el surrealista lojano que concibió literariamente a un pobre hombre muerto a puntapiés .Usted en cambio nos habla de un hombre que habita en el Palacio de Carondelet y funge de comunicador, que tiene como cabeza un zapato y que luego de hacerle una radiografía detecta, que está vacía .Con asombro se pregunta ¿cómo vive?, ¿cómo piensa? y con estupor se responde: vive y piensa porque tiene uñas largas y sucias
    Gracias por su estilo y valor. Me sentiría honrado con su amistad y por supuesto, reciba mi solidaridad, frente a los arañazos del hombre llamado ZAPATO

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  7. Usted también podría hacer algunas preguntas a “FAE” (los servidores de Fernando Alvarado Espinel lo llaman así):

    1.- ¿Por qué se harán compras por 18 millones de dólares en equipos para Ecuador TV?
    2.-¿Cuál fué el déficit de Ecuador TV, canal 7, en el 2014? (a ver si responde con la verdad: 7 milllones)
    3.- ¿Por qué la SECOM alquiló equipo de TV en EE.UU a la empresa BELTEK de Los Ángeles, por un monto de 2.8 millones de dolares, para la transmisión televisiva de la viista del Papa? (más costos de movilización, alimentación y estadía de personal extranjero para la operación de los mismos) ¿El país no está en crísis?
    4.-¿Por qué se está montando el canal TELESUR en Ecuador? (Edificio ubicado en la Av de Los Shyris y Suiza, comprado a nombre de Franscisco Ordóñez) ¿y porqué los equipos vienen a nombre de la Presidencia de la República del Ecuador, y sin pagar aranceles?
    5.- ¿Cuál es el costo real de cada sabatina?
    6.- ¿por qué la mayoría de funcionarios despedidos de Ecuador TV, por supuestos actos de corrupción, hoy son colaboradores cercanos de Carlos Ochoa en la SUPERCOM?
    Las preguntas para “FAE” continuarán…

    Adelante Roberto, sin amilanarse!!!

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  8. Palabra por palabra, coma por coma, y punto por punto me convencen. Soy periodista en ciernes, con poco tiempo de experiencia (por así decirlo) y desde que empecé a leer este blog y con la entrevista sobre la corrección política, no hay que más decir. Muchas gracias sr. Aguilar por su entereza en las palabras y en la práctica (porque hoy en día, aquí y ahora no se pueden decir así no más las cosas, los del otro lado sí, pero ni las personas que vamos de a pie lo podemos decir, ni aunque sean argumentos de peso… contundentes, irrebatibles), por el ejercicio del periodismo. Gracias a periodistas como usted (que conozco pocos periodistas que se la jueguen por el oficio ético y porque la gente merece que se hagan bien las cosas y decir las cosas como son) es que todavía creo en este oficio, porque es cierto lo que dice Kapuscinski y lo de que de este oficio se quieren beneficiar unos pocos, pero esto es por la gente.

    ¡Apoyo total a su frontalidad y entereza!
    Gabriela Toro

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  9. Si de algo NO nos ha despojado la Robolución es de letras brillantes como la suya. Por el contrario, ha permitido que se viertan, a millares surgir, palabras dignas de recopilarse y recordarse como lo hacemos hoy con El Cosmopolita.
    Siga por favor, porque con sus lectores a sus espaldas, se demostrará que la pluma supervive a la espada y que al final, las obras se destruyen, la carne se pudre y la sangre se evapora. Lo que queda son las grandes verdades y las grandes ideas.
    Quedo, como Muchos Otros, a la espera de su próxima joya, y la próxima, y la próxima y la próxima…

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  10. Estimado Roberto, gracias por dedicarte a documentar estos tiempos, gracias por realizar esta temeraria tarea, gracias por seguir escribiendo. Seguiré compartiendo tus escritos, porque hay que gritar, hay que patalear, es lo único que nos va quedando.

    La única herramienta que tiene este bully, es el miedo.

    Por lo que leo, no te puede tocar.

    Un abrazo solidario

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  11. Acabé de leer este artículo y escuché aplausos en mi cabeza. De esos aplausos que hacen que el público se pare.
    Solo me da pena pensar que la inteligencia de Alvarado no llegue a entender cómo le acaban de dejar en su puesto.
    Gran heredero de Montavo, sr. Aguilar. Felicitaciones.

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  12. Son unas ratas miserables. Todos terminarán en la carcel, el gobierno mas corrupto de la historia republicana esta herido de muerte.

    Enviado desde mi iPad Ernesto Vernaza Trujillo

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  13. Estimado Rodrigo,

    Una pieza necesaria sobre periodismo, que tiene el potencial de convertirse en ejemplar en Ecuador.

    Mucha suerte y fuerza. Susana Klinkicht

    Enviado desde mi iPad

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  14. Roberto
    No tengo el gusto de conocerlo personalmente, pero valoro sobremanera y disfruto de todos sus artículos, que además los recomiendo y comparto con la familia y los amigos.
    Admiro su claridad, su frontalidad, su valentía, su profundidad y su patriotismo.
    Mi solidaridad y apoyo para enfrentar como lo esta haciendo esta desagradable circunstancia. Estaremos todos atentos !!!

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  15. Hola Robert!

    Seguramente quisieron demandarte, enjuiciarte y condenarte desde la primera vez que los expusiste.
    Seguramente sabían, aún en su corto entendimiento, que no se meterían sólo con vos, sino con todas y todos los que te leemos, con todas y todos los que estamos resistiendo a esta revolución tan revolucionaria como el fascismo.

    Se tardaron. Tal vez hace 2 o 3 años hubiese pasado desapercibido, tal vez te hubiesen podido desaparecer y pocas personas nos hubiésemos enterado, y aún más pocas hubiésemos estado dispuestas a buscar justicia; es más, algunas personas hubiesen justificado tal desaparición, tan convencidas estaban de la religión correísta.

    Pero se tardaron. Hoy tienes 1296 seguidoras/es en el blog (y creciendo), y decenas de miles leyéndote cada día. Y sobre todo, la marea cambió: el pensamiento y la conciencia crítica han crecido ante el aparato y la religión correísta, y tienes tu parte en eso (¡gracias, de verdad gracias!), que no quede duda.
    Hoy habremos muchas más personas pendientes de tu caso y apoyándote. Es más, desde ya propongo y llamo a que todas y todos quienes leemos este blog, o nos solidarizamos contigo, compartamos por mail, redes sociales o cualquier medio, los artículos aquí escritos, a ver si a tantas personas nos pueden enjuiciar! Yo comenzaré por enviar tus artículos a toda mi lista de correos!

    Mucha fuerza!! Estamos con vos en esto!! Y como dice un graffiti de por acá (Cuenca), réplica de una frase feminista boliviana, “nuestra venganza es ser felices”, entonces que nadie te quite la alegría, mucho menos un zapato!!

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  16. Albert Camus: “Por lo mismo el papel de escritor es inseparable de difíciles deberes. Por definición no puede ponerse al servicio de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la sufren. Si no lo hiciera, quedaría solo, privado hasta de su arte. Todos los ejércitos de la tiranía, con sus millones de hombres, no le arrancarán de la soledad, aunque consienta en acomodarse a su paso y, sobre todo, si en ello consiente. Pero el silencio de un prisionero desconocido, abandonado a las humillaciones, en el otro extremo del mundo, basta para sacar al escritor de su soledad, por lo menos, cada vez que logre, entre los privilegios de su libertad, no olvidar ese silencio, y trate de recogerlo y reemplazarlo, para hacerlo valer mediante todos los recursos del arte.

    “Nadie es lo bastante grande para semejante vocación. Sin embargo, en todas las circunstancias de su vida, obscuro o provisionalmente célebre, aherrojado por la tiranía o libre para poder expresarse, el escritor puede encontrar el sentimiento de una comunidad viva, que le justificará sólo a condición de que acepte, tanto como pueda, las dos tareas que constituyen la grandeza de su oficio: el servicio a la verdad, y el servicio a la libertad. Y puesto que su vocación consiste en reunir al mayor número posible de hombres, no puede acomodarse a la mentira ni a la servidumbre porque, donde reinan, crece el aislamiento. Cualesquiera que sean nuestras flaquezas personales, la nobleza de nuestro oficio arraigará siempre en dos imperativos difíciles de mantener: la negativa a mentir respecto de lo que se sabe y la resistencia ante la opresión.”

    Honras el oficio. Estaré pendiente de la fecha del interrogatorio, pues nos han citado a todos.

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  17. Felicitaciones Roberto por su artículo.
    Ni haciendo junta de borregos (Presidente, Ministros no le podrán responder y si en caso responden, por favor me les da otro zapatazo.

    Que bonita que está esta parte:

    “Después de todo, tras 31 años de ejercer este oficio en el que sólo se enriquecen los sapos y los mercenarios, mis lectores son todo lo que tengo. No me quejo: es bastante. Tanto, que resulta muy difícil intimidarme. Por supuesto que Fernando Alvarado en su ínfima, despreciable pequeñez, no tiene la menor idea de lo que estoy hablando”.

    Saludos, Pablo Peralta Torres.

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  18. Estimado Roberto, otro, como siempre, excelente artículo. Ahora siento que te conozco un poco más. Mi solidaridad con tu valentía y el atropello que se te viene encima.

    Un fuerte abrazo,

    Raúl Jervis

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  19. Estimado amigo, PERIODISTA -con mayúsculas- jamás he dejado de leer sus artículos que dan dan fe de que usted escribe con la verdad y con la valentía de uno de los profesionales más destacados del periodismo de nuestro país. Realmente, como lo leí en un comentario anterior, no vale pena desperdiciar el tiempo y sus valiosas letras en seres miserables, ruines y serviles. Serviles no exactamente al amo que los esclaviza, sino al dinero y poder que a través de él han logrado como única oportunidad de su vida, atrapada al azar. Me siento orgullosa de ser una de sus lectoras más asiduas, más que nada ahora que usted ha demostrado que su verdad no la puede silenciar nadie… ni siquiera un tirano.
    “La verdad es la verdad, aunque solo la mantenga una minoría… aunque esa minoría sea uno solo”. Gandhi.
    Gracias en nombre de la Patria!

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  20. Hace un par de semanas llegue a este blog. Entre lectura y lectura, encontré uno de sus artículos. Admiro su convicción, su objetividad, con la que desnuda y muestra tal cual es este Gobierno “revolucionario”. No se amilane. Que esto le de fortaleza para seguir escribiendo. Ellos tendrán el poder. La “justicia”. La “verdad”. Pero la gente no come cuentos. El poder es efímero. Pronto llegará el final.

    ¡Fuerza Roberto!

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  21. Sinceramente creo que ha desperdiciado espacio y palabras en nada, porque el Alvarado es la nada, solo que esa nada tiene poder, y por lo tanto es capaz de causar daño, porque desea que todos sean como el: “nada”, es decir ausencia de pensamiento, de virtud e inteligencia(sobre todo), incluso de maldad(para eso se requiere inteligencia), nada, seria un buen mercader(de esos cretinos de las camaras que gritan “creamos riqueza”, cuando solo se enriquecen especulando con la riqueza que crean otros); el ser “doctor en combo”, no da para mas, el requerir una sola tesis para toda una tribu, señala el nivel de intelectualidad y creatividad del grupo, “nada”, y tambien indica el nivel del instituto que lo emitio(igual que tesis tecnicas en millas, ¡ni en EEUU!); respecto a la necesidad de titulo en ciencias sociales(como el periodismo), mi padre(viejo maestro) decia con sorna: “los inutiles se hacen licenciados en periodismo”, me parece injusto de su parte, pero si es una realidad que oficios sociales, se aprenden en las trincheras, ademas de las aulas, porque una clase teorica no sustituye el contacto con la gente, con sus alegrias y tristezas, con su pobreza o riqueza material y espiritual, grandes periodistas no han pisado las aulas, “solo” han vivido(incluso la arquitectura que es mas arte que tecnica, tiene genios que no tienen el “titulo”, como el supremo Le Corbussier p.ej.): que la “justicia” lo haya condenado ya, no es raro en este pais-mito, siempre ha sido asi, solo que con el “nuevo rico y doctor en combo”, se ha exacerbado a niveles solo posibles en dictaduras militares, sino, ¿como silenciamos a quienes exponen nuestra miseria moral y trafasias?, ¿como seremos “notables”, como los proceres de siempre?.

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  22. Llevo leyéndolo más de 20 años y siento algo de pena que hoy sea la primera vez que le escribo algo. Sobre todo porque es para dirigirle unas pequeñas palabras de aliento y solidaridad por la intimidación y persecución a la que empieza a ser objeto. Ni siquiera con los sátrapas de Abdalá, Alarcón, Mahuad, Lucio o Palacios tuve la NECESIDAD de solidarizarme por los abusos cometidos contra Usted desde el poder. Eso ya es bastante decir del estado actual de nuestro País y de esa nuestra indefensión que tan bien retrata hoy.
    Reciba un enorme saludo de un lector más de los miles que tiene, y que disfrutamos de su claridad para expresarse, rectitud para definir, ingenio para burlarse y coraje para publicarlo. Usted ya lo sabe, NO ESTÁ SOLO.
    ¡Saludos!
    PD: ¿Qué hoy hizo una nota en primera persona? ¡Y qué?! Motivos le sobran, considérelo una HONROSA excepción a su regla.

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  23. Estimado Dr. Aguilar,

    Felicitaciones por sus comentarios en el blog que siempre lo recibo, pero ahora está bloqueada su pagina, no puedo entrar.

    Espero que pronto se termine este estado policial que está destrozando nuestro lindo país.

    Siga adelante que habemos muchos que lo respaldamos.

    Saludos cordiales,

    Lucia Alzamora kayalu50@hotmail.com

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  24. Como su lectora, yo también lamento mucho leer tantas letras desperdiciadas en un tipo ruin y pequeño. No creo que era necesario, al menos no con tantas palabras. La resistencia de los pensadores libres habrá triunfado cuando dejemos de caer en el guión de la dictadura. Para estar mejor, hemos necesitado estar así de peor, pero daremos un paso hacia atrás y dos o más hacia adelante. Venceremos la inercia.
    Roberto, siga iluminando el camino de la resistencia con su lucidez y su ironía. Contamos con usted. Sepa que usted cuenta con sus lectores, los libres.

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  25. Pocos la tienen tan clara como Roberto Aguilar por eso lo quiere callar esta gentuza que en su vida le podrán llegar ni los talones y demuestran su bajeza utilizando y abusando de la justicia que ellos mismos manejan sin vergüenza alguna.

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  26. Yo tengo que vencer mi resistencia permanente a dejar un comentario en este blog.Pero la culpa- felizmente para el Ecuador,todavía hay alguien a quien el miedo no lo ha paralizado, y se ocupa de poner a la luz pública la siniestra multiplicación del cáncer correísta- es de Roberto Aguilar. Me explico: siento mucho temor a pasar por los ojos severos de los lectores de este agudo y experimentado analista político. Pero es el fuego montalvino que exudan cada uno de sus escritos,lo que me orilla a romper mi silencio. Leyéndolo nadie puede permanecer impávido ante la miseria moral y política en que se viene hundiendo el país en manos de una satrapía con ínfulas de eternidad.
    Mi solidaridad para Roberto Aguilar ante el burdo y kafkiano proceso de investigación que ha montado en su contra F. Alvarado, que pretende ser el “Apold” de bolsillo del correismo,que ya lo amenaza con el mazo obsecuente, servil y vergonzoso del aparato de justicia, que actúa a impulsos de los caprichos y órdenes de un poder abusivo, intolerante y concentrador.
    Aguilar y Hernández no pueden tener espacio en el país de Correa. Son los dos periodistas que les falta por acallar y aniquilar. Obviamente que tienen poderosas razones para hacerlo. Veamos por qué esta persecución e intimidación es indispensable para sostener el tan cacareado proyecto autoritario de AP, un proyecto que se ha hecho fuerte por la cobardía de un sector de la prensa, la anémica oposición, y la prédica de las sabatinas, que viene esparciendo una visión de país donde los que odian y mienten son más, muchísimos más.
    Las siguientes citas de dos grandes intelectuales me relevan de cuaquier explicación sobre el temor del poder a las pocas plumas dignas e insumisas que aún sobreviven, que han tenido que “refugiarse” en las redes para ejercer su derecho a la comunicació y al disenso.
    ” Es la indignación lo que salva la retórica de Montalvo”.-R. Unamuno
    ” Es dificil encontrar,en cualquier literatura, un logro cabal del improperio, un poder de látigo restallante tan fuerte; una eficacia moral de bofetada como los de J. Montalvo.Pero es más difícil también que esos insultos estén revestidos de mayor nobleza, de más castiza corrección literaria, de mayor señorío mental. El secreto montalvino está en su capacidad de unir la ira y el desdén.-B.Carrión
    Gracias a R. Aguilar y a J. Hernandez por mantener incólume el legado espiritual de la ira montalvina, que debe ser el fuego que inspire nuestra amor por la libertad.

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  27. Como lector, te agradezco por cada post, cada lección de estilo, de ética, de creatividad, de valentía, que encuentro en cada uno de ellos. Como uno de tus lectores, te dejo también este comentario para que sepas, para que sientas, que tu palabra —como toda palabra limpia, directa — cumple su cometido: despierta.
    Despierta, en mí, ganas de escribir. Escribir que es pensar, que es leer todo y a todos.
    Y eso —ese contagio irrefrenable en otras cuantas cabezas — es lo peor que les puede pasar.

    Un abrazo, Roberto.
    Y gracias.

    Óscar Molina.

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  28. Recuerdo que leía el universo(ahora lo hago digitalmente), y había sus artículos dando variables que conoce como redactor de sucesos e indicaba que los programas tenían inservibles y nada de trascendental según su óptica, y hace notar que toda cosa ecuatoriana le falta mucho y mucho por globalizar.
    Lo que enfrenta es algo que me imagino de ley le iba a tocar, está prohibido decir lo malo y mucha gente desconoce que no todo es bueno, lo bueno va con lo malo, y se necesita ser global para entender algo que el secre desconoce. No sé en qué terminará pero seguró perderá y le han de cargar multa que es como les gusta quitar numerarios para parar un chance.
    Siga contando como va su dorama con el secre.

    Saludos cordiales, de un buen conocido.

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  29. Yo soy su lectora Roberto. Y mientras siga escribiendo como lo hace, lo seguiré siendo. Todo bien si por hoy escribió en primera persona del singular. Y mejor acostúmbrese, porque pronto tendrá que conjugar la primera persona del plural también: nosotros, los libres. Mi abrazo y pa las que sean!!

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  30. Una de los mayores frustraciones que siente el ecuatoriano común con dos dedos y 3 gotas de coherencia, es como este gobierno ha convertido lo ilógico en cotidiano, y lo racional en cuestionado o censurado. Esto junto con la división social son los legados mas criminales del correísmo, las economías se recuperan.

    Saludos y mi solidaridad señor Aguilar.

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  31. Así como se siente vergüenza ajena al leer, los días sábados, a un columnista de El Telégrafo (el “excatedrático niversitario” señor Ávila) las alabanzas, los adulos infaltables, la “veneación” (sic) al caudillo, los insultos y calumnias a la izquierda en la oposiciòn, se sabe que la especie humana puede salvarse cuando prevalece la dignidad, la condición inclaudicable, el valor para enfrentar a la estupidez, y el abuso del poder total. Cuando hay quienes denuncian las miserias de ese poder, de ese Estado de Propaganda. Solidaridad con quien resiste y no caludica.

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  32. Excelente testimonio de la persecución de la que somos objeto quienes objetamos las acciones del régimen dictatorial de Correa. Mi solidaridad con Roberto Aguilar, por la que seguiré protestando en las calles, como dice el slogan de los #VerdeTatay “hasta la victoria compañeros”. Estamos contigo Roberto Aguilar

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  33. Estimado Sr. Aguilar: Una vez más, usted tiene toda la razón. Yo no le conozco personalmente. Soy, eso sí, asiduo lector de sus brillantes y valientes artículos y soy amigo de su ejemplar lucha contra el tenebroso y perverso régimen de Correa y de los Alvarado, los Mera, los Paitiños, los Corchos, los Gatos y demás fauna que manda en la “revolución ciudadana.” Estoy, desde hace largo rato, en oposición abierta a Correa y sus esbirros y, por ello, me siento profundamente identificado con sus escritos. El atentado cobarde que quieren hacer ahora en su contra, por otra parte nada extraño viniendo de un bellaco como Fernando Alvarado, resume lo que ha sido y es el mandato de Rafael Correa: mentira, manipulación, desinformación, persecución, corrupción, calumnia, insulto procaz y odio, sobre todo odio. Correa y sus mercenarios odian todo lo que se mueve. Odian la inteligencia, odian a todos quienes se sienten libres de pensar y actuar por su cuenta, odian a quienes se manifiestan en las calles, odian a quienes amamos la democracia y la defendemos todos los días, odian a los niños que les dan yuca cuando pasa la caravana presidencial, odian a las mujeres que no son sumisas y abyectas servidoras del supremo jefe, odian a los líderes laborales y campesinos que reclaman sus legítimos derechos, odian a quienes tienen dinero bien habido, odian a quienes escriben y caricaturizan sobre las barbaridades del peor gobierno de nuestra historia, odian a todo aquel que les señala el manejo irresponsable e inescrupuloso de la economía, manejo que hoy nos tiene al borde de una crisis de monumentales proporciones, y, por odiar, odian hasta a los comediantes extranjeros que como John Oliver, ponen en ridículo y en evidencia el patético circo de las sabatinas y de lo toda la miseria humana en que Correa ha convertido el ejercicio del poder y la institución de la presidencia de la República. Desde luego, obvio es señalar que le odian a usted Sr. Aguilar y que con la cobardía que les caracteriza, parapetados detrás de los matones y sicarios que tienen a sus órdenes y de un aparato judicial e institucional diseñado para perseguir, sancionar y reprimir el pensamiento libre, y sobre todo diseñado para penalizar la inteligencia, quieren ahora poner una sucia mordaza en su voz. Yo se que no lo van a lograr y cuente usted con que cualquier atropello de Alvarado en su contra será también motivo para que el pueblo siga saliendo a las calles, que es a lo que más le tiene pavor Rafael Correa. No le conozco Sr. Aguilar, pero me siento su amigo y le expreso mi profunda solidaridad ante el atropello que en su contra quiere cometer la repugnante y tenebrosa cosa nostra que manda en la revolución ciudadana.

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  34. mi solidaridad y respaldo para usted estoy seguro que con su capacidad y sagacidad pondrá en su puesto al mediocre de Alvarado. A continuación le dejo una frase que no es mía pero qué viene al caso

    “no vivas dando tantas explicaciones tus amigos no las necesitan tus enemigos no las creen y los estupidos no las entienden “

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