El Cordicom y sus delirios

Los semiólogos de intendencia del correísmo acaban de parir un nuevo monstruito muy conceptuoso: la “pertinencia cultural”. Ahora los “contenidos comunicacionales”, para merecer la aprobación de secomes, cordicomes y supercomes, no sólo tienen que ser incluyentes, participativos y multiétnicos, sino también “culturalmente pertinentes”. Con este hallazgo conceptual quedó zanjado el debate que se produjo en torno a la campaña municipal contra la violencia machista cuya consigna era “Si ser puta es ser libre y dueña de mi cuerpo, soy puta y qué”. ¡Cuánta impertinencia! (cultural, se entiende).

Una de las vocales del Cordicom, Paulina Mogrovejo, salió a dar las explicaciones del caso en una entrevista con El Telégrafo que conviene conservar: cuando esto haya terminado, será un documento elocuente sobre el delirio tecnocrático que condujo a los correístas a pensar que podían administrar la sociedad desde el Estado. Sigue leyendo

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El correísmo se nos metió en el cuerpo

Algo propio de las teocracias, los totalitarismos y los regímenes autoritarios basados en la propaganda es imponer un concepto universal de bien supremo y obligar a la población a aspirar a él. Semejante visión no tiene nada que ver con la democracia. Un estado democrático no es compatible con la idea de un bien supremo: los únicos valores que lo rigen son los valores republicanos, aquellos que pueden ser compartidos por todos precisamente porque no derivan de credos o supersticiones sino que están fundados en eso que Habermas llama “el uso público de la razón” y sirve para garantizar la convivencia entre distintos. “La democracia –escribe Todorov en La experiencia totalitaria– no pretende ser un estado virtuoso”: en ella “cada quien es libre de definir y de buscar el bien a su manera. La democracia es el régimen que hace posible esta búsqueda libre”. Sigue leyendo

Homogenizados pero bien pagados

“El pensamiento único ya nació en Ecuador”. Orlando Pérez, director del diario correísta El Telégrafo, presenció el parto y levantó acta de nacimiento en un editorial titulado de esa manera que se publicó el lunes de esta semana. ¿Dónde se encuentra según él dicho pensamiento único? Pues en la unión de “liberales de izquierda y de derecha”, comoquiera se interprete tal clasificación en estos tiempos en que Alexis Mera proclama ser de izquierda a un ritmo de siete veces por minuto. Se trata en realidad de un curioso hallazgo que debería atraer la atención de las escuelas de ciencias políticas alrededor del mundo. Sigue leyendo

Hacia la desconcentración de los concentrados

“La concentración económica de los medios –tuiteó Patricio Barriga desde la Cupre– es una forma de regulación”. Dada su condición de presidente del Consejo de Regulación de los medios, debe interpretarse que la concentración de la que habla es buena por naturaleza, lo cual justifica no sólo la pertenencia de Barriga al gobierno más concentrador de diarios, canales de televisión, estaciones de radio y agencias informativas de la historia ecuatoriana, sino su pasado como presentador de noticias en el más importante de los medios concentrados de los hermanos Isaías. Debieron regularlo de lo lindo, los Isaías. De ahí su vocación. Sigue leyendo